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Cientos de 'fans' de 'Operación Triunfo' se rinden a sus ídolos
Los alrededores del Gran Hotel registraban ayer por la mañana más actividad de la normal. La noticia de la llegada de los concursantes de Operación Triunfo a la ciudad y su alojamiento en este lugar se extendió como la pólvora, y una multitud de fans esperaba en la puerta la salida de los artistas que están revolucionando la ciudad. La espera se hizo eterna, sobre todo para los madrugadores que llevaban esperando desde las nueve de la mañana, pero al fin, un poco más tarde de las 11, los chicos de la Academia de Nina salieron del hotel dispuestos a seguir con los ensayos para el concierto de mañana.
La jornada de ayer se centró en el repaso del repertorio del concierto, por la mañana, y de coreografías y aspectos técnicos, por la tarde. Los seguidores más incondicionales de los artistas volvieron a pasar otro largo día de espera en los alrededores del Príncipe Felipe, de nuevo sin comer y con un cielo que amenazó durante todo el día con lluvia. El objetivo de este grupo de gente, en el que predominan los jóvenes menores de 20 años, es conseguir los autógrafos de sus cantantes preferidos, aunque algunos van más allá y hacen todo lo posible por ellos, como destrozar las puertas del lugar de ensayo.
Medidas de seguridad
El continuo acecho de los fans ha impulsado a reforzar las medidas de seguridad del recinto, que ayer estaba prácticamente vallado por todo su alrededor. Según uno de los vigilantes jurados, la gente intenta acceder al interior a toda costa. "He visto de todo --aseguró a este diario-- desde las horquillas de pelo hasta las tarjetas de crédito, todo vale para abrir las puertas", aunque una de las principales amenazas es, a su parecer, "las chicas que vienen en grupos enormes dispuestas a cualquier cosa". Los intentos por entrar al lugar de ensayo suelen fracasar aunque, de vez en cuando, alguno logra burlar la vigilancia de los encargados de seguridad, como Adrián, un chico de 14 años que estuvo escondido durante dos horas, hasta que sus enérgicos aplausos a Nuria Fergó delataron su presencia y fue expulsado del recinto.
Muchos de los seguidores se quejaban ayer de las restricciones que la organización impone a los cantantes. Así, Iván Colas, de 17 años, está pensando en revender su entrada "ya que después de seis meses viendo los programas y comprando los discos, en dos días que llevan aquí no los he podido ver". El joven está desanimado, ya que durante su espera se ha convencido de que no podrá ver de cerca a sus ídolos. Su queja se suma a las de los seguidores que no tienen entrada y que ven en la reventa su última posibilidad. Sin embargo, los precios se han puesto por las nubes, alcanzando cifras desorbitadas. "Me han ofrecido una por 168 euros, pero es mucho dinero", comentaba Davinia García, quien, resignada, se conforma con acumular autógrafos y vigilar los movimientos de los cantantes.
EL PERIODICO DE ARAGÓN 03.04.02
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