 |
MÁS DE SIETE MILLONES DE PERSONAS ESTUVIERON PENDIENTES DE LA DECISIÓN DEL JURADO
Lo de "Operación Triunfo" está resultando como una rápida escalada hacia la cumbre. El concurso de TVE bate, semana tras semana, su propio récord de audiencia y este lunes se convirtió en el espacio más visto del mes; sedujo a 5,8 millones de espectadores. El concursante Javián fue el expulsado de la escuela de música y ese momento fue visto por siete millones de personas.
La noticia de la enorme audiencia habrá sorprendido gratamente a los responsables de la cadena pública, pero, seguramente, no tanto como a Javián, el último aspirante a artista en abandonar la escuela de alto rendimiento en la que transcurre el programa. "Sabía que estaba yendo bien, pero no tanto", exclama al saber que le han visto cantar el mismo número de gente que seguiría un buen partido de la Liga de Campeones.
Javián, nombre artístico del sevillano Javier Antón, era, hasta ahora, estudiante de ingeniería técnica y cantaba en una orquesta de Dos Hermanas, su pueblo. Hay que hace especial hincapié en lo de "hasta ahora" porque asegura que no tiene otra intención que la de dedicarse a la música. "Sinceramente -reconoce con la ingenuidad del principiante- todavía no sé ni por dónde tengo que tirar, pero voy a aprovechar este ratito de fama y espero que alguien me llame".
Si algo tiene este joven andaluz es tenacidad. Es de los que creen que las oportunidades hay que cazarlas al vuelo, por eso no le han dolido prendas en presentarse una y otra vez a cuanto concurso musical se le ha puesto a tiro, entre otros "Lluvia de estrellas". "En esta ocasión tengo que reconocer que no tenía mucha idea de qué es lo que iba a hacer. Sabía que buscaban nuevos talentos, pero no que tendríamos que estar delante de una cámara todo el día. Y hasta que no estuve en la cola del cásting no supe que las mismas pruebas se estaban realizando en otras dieciséis ciudades españolas". Fue entonces cuando le flaquearon las fuerzas. "Vi a tantísima gente con tan buena voz que me quise ir, pero mis amigos me convencieron para que no lo hiciera", confiesa.
Un mes de estudio en la Academia que dirige la catalana Nina le ha dado para mucho - "he aprendido tanto que parece que me va a estallar la cabeza", dice-, pero no todo está perdido. "Todos los que vamos saliendo podemos seguir las clases a distancia, así que todavía puedo progresar mucho", afirma esperanzado. Javián es consciente de sus limitaciones. Sabe que su gran reto es aprender a modular la voz y eso es quizá lo que más pena le da de tener que marcharse. "El baile siempre lo puedes mejorar por ti mismo -admite-, pero la voz es más complicado".
Así se explica su admiración hacia Rosa, su favorita y la del público. "Rosa es grande -dice-. Dios le ha dado unas dotes impresionantes. Es increíble cómo se entrega en el escenario. Es muy gracioso porque entre nosotros es muy cateta, no es capaz de decir dos palabras seguidas bien, pero cuando tiene que cantar se transforma. Y puede con todo". A Javián le cuesta poco reconocer quién cree que debe ganar "Operación triunfo". Sin embargo, cuando se le pregunta por su preferido entre los profesores prefiere callar. "Es que cada semana he tenido uno distinto", se excusa. Su precaución no le impide hacer una crítica. Sabe que los docentes ya han hecho sus apuestas y lo entiende. Pero cree que esto ha dado pie a algunas injusticias. "Juan no se merece estar "'trinominado'", sostiene.
DIARIO DE NAVARRA 21.11.01
 |
 |