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La euforia estalló anoche en la plaza de toros, donde más de 13.000 personas vibraron con los 16 concursantes
Expectación, emoción, tensión, nervios, euforia, llantos, histeria... El termómetro emocional de Murcia registró ayer cotas inimaginables y a punto estuvo de estallar en mil pedazos. La razón: dieciséis estrellas mediáticas, dieciséis voces que han pasado de la nada a la cúspide del panorama musical, dieciséis ídolos de masas que dispararon la temperatura ambiental de una ciudad que vibró con los chicos de Operación Triunfo.
Más de 13.000 espectadores, hipnotizados ante la visión en directo de los concursantes del programa televisivo del año, se rindieron ante la puesta en escena de un espectáculo programado al milímetro desde sus primeros compases. Y es que la agenda se cumplió con inusitado rigor, desde el desembarco matutino en pleno corazón de la capital hasta la espectacular irrupción sobre la tarima de la plaza de toros al filo de las nueve y media de la noche.
Fue el tramo final de una jornada de infarto, que arrancó en los aledaños del hotel NH Amistad. Más de 2.000 murcianos de todas las edades recibieron enfervorecidos al rosario de estrellas que se apeó de un autobús pasado el mediodía. En el interior, aguardaba una multitudinaria comparecencia pública que corrió a cargo del quinteto formado por Manu, Verónica, Javián y Gisela. Esta última sorprendió a los periodistas al desvelar sus raíces murcianas. «Estoy muy contenta de estar aquí, en la tierra de mi madre, que es cartagenera». El salado sevillano aportó otra novedad al confirmar su próxima visita a Murcia para actuar en solitario. Relajados y simpáticos, los cinco jóvenes se desenvolvieron ante decenas de profesionales con una soltura más propia de artistas consagrados.
El otro punto caliente se concentró en el barrio de la Condomina. Allí, el asedio del coso taurino comenzó en la tarde del viernes, cuando decenas de adolescentes tomaron posiciones ante las verjas del recinto. Conforme se acercaba la hora del Triunfo, el bullicio fue creciendo hasta convertirse en una marea humana que se precipitó hacia la arena del ruedo cuando, sobre las siete de la tarde, se abrieron las puertas del firmamento más estrellado.
Ímpetu
Las pinturas de guerra, las camisetas, las pancartas caseras, las fotografías... se perfilaron sobre un mar de cabezas humanas y de ojos inquietos. Ni los pisotones, ni los empujones, ni la sensación de asfixia pudieron con el ímpetu de una multitud de edad imprecisa, desde cero hasta cien, desde niños hasta adolescentes, jóvenes y mayores. La espera de dos horas y media se amenizó al son de vídeos, sonido de fondo y cánticos multitudinarios.
«Buenas noches Murcia. Aquí, empieza un día inolvidable en vuestras vidas; empieza la magia de Operación Triunfo». Una voz entre las sombras, gigantes bengalas y un estallido repentino precedieron la irrupción en escena de la fuerza arrolladora de Rosa, Chenoa, Gisela, Mireia, Verónica, Natalia, Geno y Nuria Fergó. El plantel femenino desató el frenesí entre los presentes con el tema Lady Marmalade, de la banda sonora de la película Moulin Rouge. Y si ellas arrasaron, ellos no fueron menos. Naím, Manu, Juan, Javián, Bustamante, Bisbal, Álex y Alejandro se unieron a sus compañeras para convulsionar el esqueleto al ritmo salsero de Corazón Espinado.
«Es un placer estar aquí, gracias por vuestro apoyo». Las palabras de Juan, el primer astro en brillar en solitario, fueron la chispa que hizo estallar la euforia colectiva. A partir de ahí, las salidas de las nuevas promesas de la canción se sucedieron de menos a más, de los menos idolatrados a los venerados como deidades mágicas.
Cuarenta y dos temas y casi tres horas de espectáculo modularon los registros emotivos de la audiencia. Las notas rockeras las pusieron Alejandro y el simpático Naím. La provocativa vino del ombligo y las caderas de Natalia y de su Vas a volverme loca. El ritmo fue para los componentes de Fórmula Abierta, el grupo surgido de cuatro de los participantes del concurso, Geno, Álex, Mireia y Javián. La dulzura fue cosa de Gisela y Vero. La ilicitana, arropada por centenares de alicantinos que se desplazaron hasta Murcia, mantuvo a raya sus desafinos. Y, como no podía ser de otro modo, el corte andaluz lo aportaron la guapa nerjeña Nuria Fergó y el atractivo sevillano Manu Tenorio, que causó el quebranto de las féminas más creciditas.
Fervor
Todas y cada una de las múltiples combinaciones que ocuparon la tarima –solitarios, dúos, tríos...– contaron con el fervor del público, que incapaz de controlar el choque emocional del momento dejó entrever sus preferencias. Bustamante, Bisbal, Chenoa y Rosa provocaron el éxtasis más absoluto.
El santanderino llorón rindió a las jovencitas con sus baladas y ritmos melódicos. El almeriense se desquitó de la suspensión del concierto en su ciudad natal, la noche del jueves, contorneándose al ritmo frenético de su Corazón latino. Chenoa arrolló a la multitud con su fuerza y provocó suspiros cuando, en complicidad con Bisbal, entonó la sugerente letra de la balada Escondidos. Por último, la cenicienta de Operación Triunfo, Rosa, se dio todo un baño de masas. Como pez en el agua, compartió amores con el almeriense en Vivir lo nuestro; y extrajo su voz de cisne negro en el tema It’ s raining men, coreada por Gisela y Chenoa.
La camaradería y el buen rollo de las dieciséis promesas musicales puso el broche final con un popurri carnavalesco de Eurovisión, que culminó con un explosivo Europe’s living celebration, la canción candidata. Un mágico final en el que no podía faltar Mi música es tu voz. El resultado: un público más entregado si cabe a sus amados fetiches.
XX TEMPERATURA AMBIENTE
Los más aclamados: Bisbal, Bustamante, Chenoa, Rosa y Manu encendieron a la masa. Los más coreados: Las novedades recayeron sobre los afortunados que ya tienen disco. Fueron momentos de lucimiento y de íntima conexión con el público, que en tan sólo unos meses ha asimilado sus letras.
LA VERDAD 12.05.02
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