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La estrella de Operación Triunfo ha encontrado su alter ego en el ribereño Ángel Herranz, quien le acompaña en sus conciertos imitándole para caldear el ambiente.
Un ceñido pantalón vaquero, una camisa fashion, a la última moda, y una peluca rubia llena de rizos le bastan a Ángel Herranz -conocido en la Ribera como "Alforjillas"- para meterse en la piel de uno de los artistas del momento, el almeriense David Bisbal, y hacer las delicias de los clientes que suelen llenar el restaurante que tiene en la localidad ribereña de Fuentenebro, "El rincón del pasado".
Ahora, esta caracterización le ha servido para, de manera totalmente casual, unirse a la caravana de la rubia estrella de Operación Triunfo en su gira por España y contribuir a caldear el ambiente de los abarrotados estadios de fútbol y plazas de toros hasta que llega el momento de que empiece el concierto.
La aventura comenzó de forma fortuita el pasado 30 de junio, en el concierto que el pupilo de la academia de Nina dio junto a Chenoa en El Plantío en Burgos. Ante la frialdad que imperaba en el ambiente en los prolegómenos de la actuación, Ángel, conocido en la Ribera por sus imitaciones y participaciones en distintos acontecimientos, como los Carnavales de Aranda, decidió tomar cartas en el asunto. Tras difrazarse de Bisbal, junto a otros amigos, que ataviados con unos chalecos fosforescentes hacían las veces de guardaespaldas, animó al público que abarrotaba el estadio burgalés, recorriendo las gradas con su particular espectáculo.
Las consecuencias de esta salida fueron, a todas luces, imprevisibles. "En un momento viene el hermano de Bisbal, que es su manager, y me dice que querían hablar conmigo. Yo pensé, una de dos, o me quieren dar un beso o una paliza. Afortunadamente fue el beso porque me dijeron que por qué no me animaba a hacer esta película en más conciertos", explica Ángel, recordando que sólo vaciló unos instantes ante esta oferta.
Rumbo a Almería
Dicho y hecho, al día siguiente junto a su amigo Jesús de las Heras, que le acompaña en todo momento en esta empresa, viajó hasta Almería para concretar su participación en el concierto que el auténtico Bisbal dio ante 11.000 personas en la localidad murciana de Totana.
Desde ese momento, estos dos ribereños han participado en seis actuaciones, cosechando tanto o más éxito que su original, a juzgar por la cantidad de autógrafos que las sorprendidas fans no dudan en pedirles o su interés por fotografiarse con él.
Una experiencia enriquecedora de la que, por encima de todo, destacan la gran profesionalidad de David Bisbal y su enorme valía personal, lejos de la imagen de divo que con frecuencia la gente vincula a las grandes estrellas. "Es impresionante su faceta como cantante. Además, tiene un corazón enorme, no da a basto, intenta estar cerca de todo el mundo aunque no puede. Se entrega al cien por cien en todos los conciertos", asegura Jesús de las Heras.
Un trato afable del que da buena muestra su disposición a aceptar opiniones para mejorar su presencia ante el público. "Le he dado consejos y él me los ha aceptado porque es muy majete. Le dije que entre canción y canción se quedaba bloqueado y que a la gente no tenía que dejarla parar ni un momento. Hay 40.000 cosas por hacer y el tío ahora tiene mucho más palique. Al final se está soltando", señala Ángel.
Proyectos futuros
Estos dos ribereños tienen intención de continuar acompañando a Bisbal, aunque dependerá de sus compromisos profesionales ya que "yo tengo mi restaurante y tampoco puedo descuidarlo", reconoce "Alforjillas".
DIARIO DE BURGOS 16.08.02
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