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 La Brasil de Ronaldo y Rivaldo, pentacampeona |
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Francia y Senegal, maestro y discípulo, abrieron en Seúl el Mundial más exótico de la historia. Corea y Japón, primeras sedes asiáticas, aprobaron con nota el llamado torneo de las sorpresas. Favoritas como Francia, Argentina o Portugal se quedaron fuera en la primera fase. Italia cayó en octavos ante Corea (con polémica arbitral incluida) y en cuartos, otra vez en cuartos, lo hizo España (con más polémica y contra el mismo equipo). Sólo la Alemania de Kahn (mejor portero del Mundial) pudo frenar a la Marea Roja en semis.
En el otro lado del cuadro mandaban Brasil y Turquía (verdadera revelación del campeonato). La canarinha venció a los turcos como venció antes a la Inglaterra de Beckham (verdugo cruel de Argentina) y dejó la final servida. Pero antes, Hakan Sukur quiso meter el gol más rápido de la historia (11 segundos tardó) en el partido que dejó a Turquía tercera. En la gran final Brasil chocó contra Alemania, un rival dignísimo. Pero O Rei Ronaldo, el renacido, volvió para meterle dos goles a Kahn y convertir a Brasil en pentacampeona. La locura.
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