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Ira de hermanos, ira de diablos.
La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
No os entreguéis demasiado a la ira; una ira prolongada engendra odio.
El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio y el odio... lleva al sufrimiento.
La respuesta suave y humilde quebranta la ira.
Si la ira te sobreviene, cuenta para ti hasta nueve; y si no pasa así el mal momento, sigue contando hasta ciento.
El que vence a la ira vence al mayor de sus enemigos.
Pequeño hombre abate gran roble, y dulce palabra gran ira.
Más vale inclinarse a la duda que a la certeza, en las cosas difíciles de probar y peligrosas de creer.
La llamita de ira brilla un momento y se apaga despacio.
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