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Una ofensa responde a otra mientras la comedia cumple con la ley inquebrantable de la destrucción.
La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa, sino a la libertad de juicio.
Quien ama, perdona; quien perdona de verdad, olvida; quien olvida la ofensa, alivia su corazón.
Por el tamaño de la respuesta que des a quien te ofenda, sabrás el tamaño de la
verdad que hay en la ofensa.
Vengarse de una ofensa es ponerse al nivel del enemigo: perdonarlo es colocarse
sobre él.
Jamás da el alma humana mejor prueba de fortaleza y nobleza que cuando renuncia a la venganza y se atreve a perdonar una ofensa.
La obsesión revanchismo no contribuye nada a sanar las heridas del ofendido, por el contrario, las agrava.
Las mujeres hermosas son una ofensa para la imaginación.
La mentira es la ofensa más directa contra la verdad.
Ofendes, haces daño y te dañas, cuando contestas una ofensa.
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