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Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
El más difícil no es el primer beso, sino el último.
El hombre que no ha amado apasionadamente, ignora la mitad más hermosa de la vida.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
El beso es un mordisco que aprendió educación.
El amor auténtico, el amor ideal, el amor del alma, es el que sólo desea la felicidad de la persona amada sin exigirle en pago nuestra propia felicidad.
El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es que está para morir.
El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.
Ama un solo día y el mundo habrá cambiado.
En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos.
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