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Muy pocos grandes hombres proceden de un ambiente fácil.
Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
La libertad está en ser dueños de la propia vida.
Cualquier necio puede escribir en lenguaje erudito. La verdadera prueba es el lenguaje corriente.
Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso.
El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más
grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.
Muchos habrían sido sabios si no hubieran creído demasiado pronto que ya lo eran.
La juventud de hoy está corrompida hasta el corazón. Es mala, atea y perezosa. Jamás será lo que la juventud ha de ser, ni será capaz de preservar nuestra cultura.
No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
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