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Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.
Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías esperando la gran felicidad.
¿Por qué nos alegramos en las bodas y nos entristecemos en los velorios? Porque no somos la persona involucrada.
No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría.
De los tiempos, el que más corre es el alegre.
La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.
Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro.
El egoísta encuentra un placer malsano en turbar la alegría de los demás.
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