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El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los Dioses.
La alegría de vivir está hecha de victorias grises y aparentemente ordinarias que nos dan pequeñas satisfacciones.
Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.
La vida no es significado, la vida es deseo.
La felicidad es la conjunción de muchas cosas. Se es más o menos feliz en la medida en que se consiguen.
Hay dos maneras de conseguir la felicidad: una es hacerse el idiota, otra serlo.
Los sueños pueden ser realidades. Son lo que nos guía por la vida hacia una gran felicidad.
Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.
Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos.
Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.
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