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Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos.
Las cadenas que más nos oprimen son las que menos pesan.
Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.
Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.
La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.
Es mejor morir de pie que vivir de rodillas.
Se dice que si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro.
La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo, y para muchos un favor.
El descanso es algo bueno para los muertos.
Suicidarse es subirse en marcha a un coche fúnebre.
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