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 Hay niños que recuerdan vidas anteriores y hablan de ellas. |
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El recuerdo de vidas anteriores
El factor común más corriente que indica un renacimiento es el del niño que recuerda vidas anteriores y habla de ellas, casi siempre entre los dos y los cuatro años.
Estos recuerdos van borrándose gradualmente entre los cinco y los ocho años, aunque hay excepciones en los que niños mayores recuerdan vidas anteriores.
Algunos niños viven los recuerdos con tanta emoción y presencia que suelen hablar de su otra vida en presente. Y casi todos pueden explicar los hechos que condujeron a su muerte.
Si en la India, un niño que había pertenecido a una casta alta nace en una casta inferior, se sentirá a disgusto en la nueva familia, querrá mandar, hacer que le sirvan, se negará a usar ropas baratas...
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