 |
 Esquela de Josep Simó, fallecido el 5 del diciembre del 84 a los 77 años. |
 |

 |
Conclusión
Algunas personas aseguran haber sido testigos de presencias y fenómenos inexplicables. Numerosos testimonios afirman haberse comunicado con sus seres queridos fallecidos. Y, en algunas ocasiones, aparecen extrañas luces cuando revelamos fotografías de lugares donde, a simple vista, el ojo humano no había percibido nada.
Para algunos se trata de fraude; según otros, estos campos de energía -plasmados a veces por las cámaras- se podrían justificar como impregnaciones energéticas que dejaron las personas en vida, como proyecciones de personas extremadamente sensitivas, o como la prueba irrefutable de que la muerte no existe.
|
 |
 |

|
 |
|
 |