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 Detalle de la mano. Parece como si estuviera enfundada en un mitón o guante. |
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Buscando al fantasma
Se pusieron en contacto con los descendientes de Verdi, pero nadie pudo identificar aquel rostro.
El equipo del jesuita José María Pilón analizó la foto con uno de sus colaboradores, Lorenzo Plaza, físico óptico del CSIC y experto en temas fotográficos.
Su criterio fue que acudiesen al laboratorio fotográfico que reveló la foto y pidiesen una investigación exhaustiva para poder descartar un posible accidente de revelado o de sobreimpresión.
En los laboratorios de Madrid, la diapositiva fue sometida durante tres horas al examen de un scanner de altísima resolución. En la imagen aumentada, se pueden observar las arrugas del pantalón del espectro, se descarta que la figura tenga gafas y da la impresión de que viste una capa. La mano no puede apreciarse al completo porque parece cubrirla una especie de mitón. Sus dedos proyectan una sombra sobre el teclado, la misma que proyectan el resto de los objetos de la habitación.
El criterio del laboratorio fue que no había habido sobreimpresión.
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