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Empezaba la quinta semana, Gran Hermano no vivía uno de sus mejores momentos y entre la censura y el apalanque, habían pocas cosas que contar. En la casa todos tenían claro que Ángel lo tenía francamente difícil en las nominaciones. Competía con "El nuevo" y "el comodín". El mismo Ángel se preparaba para lo peor...
Eva y Emilio seguían con sus tiras y aflojas, discutían constantemente y entre ellos había en algunos momentos mucho amor y en otros mucho rencor, sobretodo por parte de Eva...
ROBERTIÑO EL CLARO
Roberto no se cortaba un pelo, el chico decía lo que sentía en todo momento y dejó bien claro que para él, ninguno de ellos era su amigo y difícilmente mantendría contacto después del programa. Los chicos pasaban de Roberto y sus opiniones, pero un día se armó una buena. Roberto le comentó a Emilio que creía que era muy agobiante con su esposa. Emilio se puso de los nervios y desde entonces se creo una línea imaginaria entre ambos que les impedía mantener una relación fuera de la cordialidad...
La nueva prueba semanal era un rollo patatero. Cada día Gran Hermano proponía un estilo musical y decidía una canción. Los chicos tenían que adivinar que canción había elegido Gran Hermano. Para ello, cada vez que fueran al baño, al agarrarse al pomo de la puerta tenían que tatarear el estribillo de una canción y así intentar adivinar la canción propuesta por la organización...
Los chicos olvidaron muchas veces cantar cuando iban al baño, por lo tanto la prueba había sido nula desde un principio, pero además, muchos días no adivinaron la canción elegida por la organización.
Gran Hermano se contradecía. Castigaba a los chicos sin tabaco por cuchichear y cuando no cuchicheaban y podíamos enterarnos de algo, nos censuraban las imágenes para que no viéramos nada...
Emilio seguía comiéndonos la olla con sus aventuras. Como ya sabéis, Emilio tiene una tienda de ropa y siempre tenía alguna anécdota que contar. Según Emilio y a tenor de la cantidad de batallitas que ha llegado a explicar, por su tienda han pasado los famosos más conocidos del "mundo mundial".
Sabrina y Ángel seguían con su rollo extraño, eran muy amigos, pero el chico parecía que pasaba de ella, aunque esa semana, al estar nominado, Ángel aprovecho la incondicional amistad de Sabrina... Por cierto, Sabrina estaba cada vez más suelta, no era la alegría de la huerta, pero hablaba y todo.
Kaiet y Karola iban a su rollo, tenían una "amistad especial"; Alonso y Mari encontraron un respaldo el uno en el otro y a pesar de no ser pareja, se llevaban la mar de bien. Fran, bueno, lo de Fran es otra historia, el chico nos deleitaba con sus gracias, pero seguía durmiendo mucho... muchísimo.
El programa había perdido el gas que ganó con la expulsión de Carlos, cada vez había menos material para los resúmenes y Gran Hermano ideó un juego absurdo para la noche del domingo. Consistía en generar el caos al obligar a todos los concursantes a realizar una actividad concreta en el transcurso de un minuto. Ángel debía contar las caries de sus compañeros, Eva no podía tocar el suelo, Emilio tenía que conseguir un pelo de cada concursante, etc... Y todo eso al mismo tiempo.
GINECÓLOGOS EN EL DÍA DEL LIBRO
Eva y Mari llevaban demasiado tiempo sin tener el periodo. Mari estaba hinchada y Eva preocupada. Gran Hermano decidió traerles una ginecóloga para que examinara a las chica y la conclusión fue que no había niño a la vista.
Siguiendo la tónica de "no hacer nada" Gran Hermano se vio obligado a organizar una jornada poética en honor a Sant Jordi en la festividad del día del libro. Sabrina y Ángel se dedicaron la poesía, pero en la poesía de Ángel quedaba claro un mensaje oculto: "Somos amigos y nada más".
La semana terminaba con un balance nada positivo para el amor en la casa. Kaiet se había distanciado de Karola y aunque este no lo quisiera admitir ante ella, se notaba. Habían pasado de compartir todo como un par de tortolitos a casi ni dormir juntos. Emilio y Eva tampoco terminaron bien la semana, aunque en el cara a cara, Eva le decía a Emilio que lo quería mucho, cuando hablaba con Karola la cosa cambiaba, para Eva, Emilio era un pesado de mucho cuidado.
La semana terminó con una nada sentida expulsión de Roberto. El grupo se alegró por la permanencia de Ángel más que entristecerse por la expulsión de Roberto. Fue una de las peores semanas del concurso y sin duda la despedida más hipócrita que se ha visto en Gran Hermano. A pesar de ello, Roberto nunca quiso hablar mal de ninguno de sus compañeros.
Cristian
cristian@portalmix.com
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