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Empezaba una nueva semanita. La prueba semanal era idéntica a la de "West side Story" del año pasado. Esta vez los chicos tenían que realizar un baile de la película "Un día en Nueva York".
La semana no empezaba con muy buen pie para Fran y Roberto "El nuevo". Fran se fisuró el dedo jugando en una pelea de cojines y requirió intervención médica. Lo de Roberto fue peor...
Roberto había llegado de Egipto y comentó a los concursantes que había visto muy pocas veces Gran Hermano. Nadie lo creía. Los chicos lo veían como un rival, sobretodo Emilio que se encargó de ridiculizarlo "a sus espaldas". El grupo se homogeneizó tanto, que Roberto no encontraba su sitio por mucho empeño que le pusiera. El único que recibió a Roberto con los brazos abiertos fue Fran, otro de los "renegados" del Gran Hermano, que con su condición de "comodín" vivía con todos, pero al margen de todos... También es fácil vivir al margen de todos cuando te tiras más de 12 horas al día durmiendo.
Emilio estaba más celoso que nunca y marcaba su territorio (Eva) como si de un perro se tratara. Emilio dejaba de ser el cachondo macarrilla del principio y se convirtió en un plasta enamorado. Poco a poco, Eva no era la misma. Todo el amor que emanaba entre ambos durante sus primeros días de noviazgo, se habían convertido en dudas e incertidumbre en el caso de Eva y desasosiego, celos y posesión en el caso de Emilio.
EL MATRIMONIO IMPERFECTO
Quien lo iba a decir, pasaban los días y finalmente Eva no pudo resistir criticar a su marido. Le contaba a Karola lo plasta que era y lo pesado que se hacía en todo momento. Karola, había logrado establecer nuevamente una buena relación con Kaiet y reanudó sus sesiones nocturnas de ajetreo y sudoración.
El vacío del grupo hacia Roberto llego a su punto álgido el día en que decidieron nominarlo. Este Gran Hermano está plagado de pactos y aquella semana, todos quedaron de acuerdo en nominar a Roberto y Fran, víctimas del "efecto comodín".
A falta de diversión, Gran Hermano les dio un video y un par de películas de terror, que sirvieron para animar la noche y que los chicos nos montaran un show terrorífico para asustar a Sabrina.
Roberto decía las cosas claras, era directo, simpático, pero por mucho que hiciera, nadie le entendía o no lo querían entender. Sabrina estaba más despierta que nunca, cada vez le notábamos más su incipiente locura afectiva por Ángel; Fran era una de las almas del Gran Hermano, sin Carlos o Marta él era el único que nos divertía, pero claro, dormía tanto...
Kaiet era un caso extremo, muchos decían que Ángel era un soso (lo era), pero Kaiet era un soso cascarrabias, no estaba de acuerdo con la opinión general y todo lo que supusiera un mínimo de actividad física le parecía absurdo... Alonso seguía con su dilema moral, se sentía solo y la única persona que le podía prestar atención (Mari) estaba loquita por los huesos de Roberto...
Gran Hermano estaba en su peor momento, literalmente "aburría", no ocurría nada interesante y la organización nos deleitaba con pruebas tan absurdas como darles una bandeja de jamón y recompensarles con una suculenta cena si nadie caía en la tentación de comer jamón de la bandeja... ¡que prueba más dura! Ja, ja, ja...
ANGELITO ENLOQUECIÓ
Llegaba la jornada de nominaciones y la única duda era el nombre del tercer nominado. Durante una de las comidas, pudimos comprobar que Ángel se alzaba como un chico conflictivo. Después de la bronca con Carlos de hacía semanas, Ángel volvió a mostrar su actitud violenta contra Alonso. El andaluz había mezclado la carne con las patatas y Ángel, histérico le dijo que eso era una guarrada y mezclar carne con patatas no lo hace una persona normal... ¿Qué? A Ángel se le fue la olla... Lo curioso es que Telecinco no hizo eco en ningún momento de estas imágenes.
Después de una semana muy aburrida, la cosa terminó caldeada. Fran y Roberto fueron nominados junto a Ángel. Roberto quiso quitar hierro al asunto de las nominaciones y lo único que se ganó es el odio y la repudia de Kaiet, Ángel, Alonso y Emilio. La conclusión final fue que Roberto no les entendía porque él no sabía lo que era mantener una gran amistad dentro de la casa... ¿Acaso podría saberlo después de comprobar como lo trataban?
Cristian
cristian@portalmix.com
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