Ashley Judd. De todas las adicciones, la de Ashley Judd es la más rara. Esta actriz asegura que es adicta al perfeccionismo.
Siempre dependiente en todas sus relaciones, y exageradamente dada a hablar de ellas públicamente, Ashley pasó 50 días confinada en una clínica con el objetivo de mejorar su tormentosa estabilidad personal.
"El perfeccionismo es la mayor forma de maltrato personal", ha asegurado la actriz. Mientras no se llegue a las manos...