Para algunos, Paris Hilton es un modelo a seguir y un icono de la postmodernidad. Para otros, no es más que una niña mimada a la que tener tanto dinero le aburre.
Pero Paris está más allá de todo. Conocida por sembrar el escándalo allá por donde pasa y por sus trepidantes noches de fiesta, la millonaria heredera del imperio hotelero no se priva de nada.