¿Te has recuperado ya de la ilusión anterior? Ésta es casi idéntica, sólo que la segunda mano se dedica a borrar el trazo de la primera en vez de dibujar. Su autor se llama Hillberry, y parece que planteó esta obra como una broma inspirada en el cuadro anterior. De hecho, la tituló Pesadilla de Escher. Gracioso, ¿eh?