Whale Raider narra la historia de una pequeña población costera de Nueva Zelanda, donde los Maoríes afirman ser descendientes de Paikea, el Jinete de Ballenas. En cada generación desde hace más de 1000 años, un varón heredero del jefe le sucede en el título. Ese momento ha llegado. Porourangi (Cliff Curtis), hijo del jefe, espera gemelos. Sin embargo su mujer y su hijo mueren en el parto. Abatido por el dolor, el padre abandona a la niña superviviente, Pai (Keisha Castle-Hughes), y la deja al cuidado de sus abuelos. Cuando el padre vuelve a casa tras doce años, el abuelo Koro espera que todo ya haya sido resuelto y que Porourangi se convierta en su sucesor. Pero en la profundidad del océano, un gran banco de ballenas responde atraído hacia Pai. Cuando las ballenas embarrancan en la arena de las playas, Koro se convence de que es una señal del final apocalíptico de la tribu… pero una persona se prepara para hacer el gran sacrificio que salve a la gente de la aldea: es el Jinete de Ballenas.
Nacida en Nueva Zelanda en 1990 Keisha Castle-Hughes mezcla orígenes europeos con antepasados maoríes. Whale Rider es su primera película y la rodó después de ser descubierta por el director de casting de la película cuando todavía estaba en su escuela de Nueva Zelanda. Ahora Keisha opta al Oscar a la mejor actriz protagonista.