Bob Harris es una estrella de cine americana que viaja a Tokyo para rodar un anuncio de whisky. Atraviesa la típica crisis de madurez -acentuada por la confusión que supone estar en un lugar desconocido- y trata de encontrar el sentido de su vida con la ayuda de Charlotte, una veinteañera que también vive su propia crisis de identidad.
Sofia Coppola, directora de Lost in Translation, creó el personaje pensando en el propio Bill Murray. "Me encanta Bill y quería escribir algo para él que resaltara su lado más sensible", explica. De hecho, ni Coppola ni el productor Ross Katz imaginaban la película sin Murray. "Estoy seguro de que Sofia no habría hecho la película si Bill no hubiera aceptado el papel", afirma Katz.
El trabajo del actor fue maravilloso, según los responsables del film. En palabras de Coppola: "Es un profesional entusiasta, se porta bien con el equipo, alterna con todo el mundo. Se le da muy bien improvisar y ha aportado muchas cosas a sus escenas".
PALMARÉS EN LOS OSCAR
BILL MURRAY
2003 Nominado Actor protagonista por Lost in Translation