En Chicago, Renée Zellweger da vida a Roxie Hart, una chica de coro que sueña con convertirse en estrella en el Chicago de los felices años 20, pero que acaba en prisión tras cometer un crimen pasional. Aunque Roxie no logra la popularidad cantando y bailando, llega a ser toda una celebridad gracias a un hábil abogado, que lleva su escándalo amoroso a la primer plana de los periódicos sensacionalistas.
La interpretación de Renée aporta complejidad psicológica, simpatía y humanidad a Roxie, una joven ambiciosa que quiere ser artista al precio que sea. La actriz la convierte en un personaje simpático y soñador que fantasea sobre el mundo que le rodea.
Zellweger aceptó el papel como una buena oportunidad para hacer algo diferente y evitar ser encasillada. Con su trabajo no sólo demostró su talento interpretativo, sino que también puso de manifiesto sus dotes para el baile y su enérgica voz.