 |  |  |  |
 | Madre no hay más que una |  |
 |
En la clase de Jaimito estaban estudiando el sentido de diversas frases hechas. Tras explicar el significado del refrán "Madre no hay más que una", el maestro, para ver si los alumnos lo han entendido, dice:
- A ver, Pedrito. Haz una breve narración que incluya la frase "Madre no hay más que una".
- Estaba yo enfermo en la cama, con mucha fiebre, y vino mamá. Me dio un vaso de leche con una aspirina, me besó en la frente, y yo pensé: madre no hay más que una.
- Muy bien. Ahora tú, Carlitos.
- El pasado domingo mi mamá me llevó a la playa, jugó conmigo, construimos juntos un castillo en la arena, mientras yo pensaba: madre no hay más que una.
- Excelente, ahora tú, Jaimito.
- Estaba solo en casa, como siempre, cuando llegó mi madre borracha, como siempre, acompañada de un amante distinto, como siempre, y me gritó: "Tú, capullo, tráenos dos cervezas". Y yo fui a la nevera, miré y le dije: "Madre. No hay más que una". |
 |
| Te llevo al huerto |
 |
En una fiesta un jovencito logra llevarse a una de las chicas a su cuarto...
- ¿Qué te parece si jugamos al juego de las diez preguntas?
- Venga, parece divertido...
- ¿Y si al final echamos un polvo?
- Eso también es divertido...
- Pues creo que voy a saltarme las otras nueve preguntas... |
 |
| Cómete esa colega |
 |
Un fanfarrón alardeaba de coche nuevo ante un amigo.
- Fíjate. Tiene de todo: cierre centralizado, aire acondicionado, airbag, equipo de alta fidelidad, frenos de inyección, dirección asistida, alarma...
- ¿Y tiene cuenta-revoluciones?
- Sí, claro.
- Pues dile que me cuente la revolución francesa, que la tengo un poco olvidada. |
 |
 |
|
Página 13 de 114
|
 |
 |
 |
 |  |  |
|