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| Mojigatos e incoherentes |
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Hermanas mías, escribo estas líneas después de leer un extenso tratado criticando la mente femenina. Que si el sexo, que si las salidas, que si las amigas, etc. Ellos se pasan el tiempo diciendo que no nos entienden, pero yo me pregunto, ¿quien carajo los entiende a ellos?
La mejor palabra para describirlos es la del título: mojigatos.
Usualmente, ellos, siempre interesados en cuanto más corto y más rápido mejor, comienzan su vida sexual con una prostituta, que por unos pesos los hacen entrar en el ansiado mundo sexual. Pasan su tiempo mirando películas porno, donde obviamente, todas las chicas son reventadas y les gusta el sexo oral, anal, las fiestas, el lesbianismo, etc.
Pero en algún momento de sus vidas, conocen a una mujer que les interesa más allá de hacerse una paja de lujo. ¿Entonces qué sucede?
Supongamos que después de algunos achuchones y manoseadas, ambos deciden tener intercambio de fluidos para mutuo placer. Digamos que después de algunos besos, la muchacha en cuestión, le hace un striptease muy sensual, y se acerca con un pote de crema, ofreciéndole el citado ojalillo, pidiéndole que la haga gozar como una marrana, tal como dicen en una revista con testimonios de otras mujeres.
Suena una señal de alarma en la cabeza del muchacho que piensa: "¡Ay, Dios! ¡Esta es una reventada! Debe tener más carreras que el hipódromo... Sí, yo me la cojo ahora pero mañana no la llamo más, no sea cosa que mis amigos me digan que salgo con una puta".
Así es que, después de pasarlo bomba realizando diversas piruetas sexuales, el muchacho se va, pensando: "que buena perra, esta debe haber aprendido desde chica".
Por supuesto terminará casándose con una virgen, o casi lo mismo, con una que se haya acostado solamente con él, porque no vaya a ser que alguna vez haya tenido un novio que la tuviera mas larga que él. Ni que hablar si la chica en cuestión, después de haber hecho el amor algunas veces, decide contarle que le gustaría usar esos "aparatejos", o en vez de resistirse al proponerle sexo anal, lo propone ella, e incluso, hasta se da el lujo de disfrutarlo. "A esta le gusta tanto coger que debe pasarse el día metiéndome los cuernos con los amigos de la facultad, no puede ser que si le gusta tanto, esté sólo conmigo". Ja, ja, eso es cola de paja.
Otro punto fundamental. Las experiencias previas. Ellos se reúnen para contarse los ligues que han tenido, y lo perras que eran, y cuantas más mejor, porque entonces son más expertos y han sabido disfrutar de la vida. Pero... ¿qué sucede si una mujer ha disfrutado de la vida y juventud, revolcándose por ahí? Es poco menos que una profesional, porque a ellas, por lo menos si quieren ser consideradas decentes, debe gustarles el sexo sólo con sus novios (y por supuesto, enamoradas).
Y ojo con tener alguna experiencia medio loca, porque entonces ellos pierden el encanto de ser los primeros en todo. Una mujer jamás cuenta sus pasadas relaciones, y ¡por supuesto! ¡el miembro más grande es siempre el del muchacho actual! Como si por tener un gran miembro, un tipo se convirtiera en buen amante instantáneamente.
Entonces... ¿sexo a lo loco? Sííí, pero con las putas, con las novias no. No sea cosa que les guste y después piensen que hay algo mejor y anden probando por ahí.
Ellos se consideran privilegiados sexuales, la variedad les da prestigio, y meter los cuernos les da seguridad. ¿Y las mujeres? Hay dos tipos, las que deben hacer de todo, pero que jamás le presentarían a su mamá, y las que mejor no hagan demasiado, sepan cocinar, y si son medio boludas mejor, así no se dan cuenta que en la despedida de soltero de Tito, se fueron todos a una sauna.
Mojigatos e incoherentes.
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